Ocho cuencos de cerámica modelados sobre cáscaras de naranja y pomelo que expresan el movimiento y organicidad de las cáscaras de cítricos, además, cada cuenco fue decorado con motivos vegetales, como el caso de las tres variedades de Tradescantias, enredaderas, y algunos con bajorrelieves inspirados en cáctus, guirnalda de frutos de granada y demás motivos; la paleta de colores que se utilizó fue variada y libre, pero se buscó especialmente relacionar y contrastar el exterior y el interior, el cual además presenta algunos esgrafiados abstractos. Finalmente las piezas fueron esmaltadas en el interior y en el exterior se combinó un acabado con la textura natural de la cerámica, sellada con cera de abeja natural y con una parte esmaltada.
Los cuencos funcionan perfectamente para contener alimentos, bebidas o como organizadores de objetos varios según se desee.